El principal flujo de miel se produce a principios o mediados de verano, y algunos apicultores también suelen aprovechar otro flujo a final de la temporada de verano.
Existe una regla básica: no extraer miel hasta asegurarse de que la colonia no la necesitará en invierno, y sólo debe extraerse los excedentes de las necesidades de las colonia. El objetivo de la colonia es llegar al final de la temporada con la cantidad de miel y provisiones necesarias para que pueda pasar el invierno en su zona.
Los cuadros con la miel se sacan de la colmena utilizando la citaera o espátula, se cepillan para sacar las abejas adheridas. Se colocan en alzas vacías y se llevan o bien a algún lugar preparado junto al colmenar con mosquiteras para evitar pillaje y picaduras, o bien al domicilio del apicultor donde sin agobios ni calores se procederá a la extracción de la miel.
Para extraer la miel el sistema más utilizado es la centrifugación de los panales. Hay algunos casos en que la colmena es muy productora y no opercula la miel. Si la miel no cae es que ya está lista para ser cosechada.
Una vez que tenemos los panales con la miel, se procederá al desoperculado de los panales, es decir, quitarle la capa de cera que recubre las celdas. Hay dos sistemas para desopercular: el primero consiste en quitarlo con un cuchillo que se pasa por el cuadro cortando la cera. El otro es el desoperculador a
vapor es una hoja de cuchillo hueca, acompañada de una caldera, por donde circula vapor de agua. Para eliminar los opérculos se apoya el cuadro en la batea para desopercular , luego con el cuchillo se van cortando los opérculos haciendo movimiento de vaivén de abajo hacia arriba, así, los opérculos se deslizan por el cuchillo y caen en la tela metálica de la batea.
Una vez liberada la miel de los opérculos se procede a la extracción de la misma, que se realiza con el llamado Extractor. Todos los extractores son de acero inoxidable y están basados en la fuerza centrífuga. Los hay manuales y eléctricos desde capacidad para 2, 4, 6, 8, 10, 12 y hasta 48 cuadros por vez.
Luego la miel extraída pasa por un filtrado, que consiste en un colador doble, donde su parte superior es de malla mas amplia que la inferior. El filtrado de la miel debe realizarse por gravedad, para impedir que las impurezas tapen la malla. Por último la miel obtenida del filtrado se deposita en tanques o bidones para su posterior traslado a la cooperativa donde se realizara el envasado final.