Instalación y manejo del colmenar

 

Instalación asiento o colmenar

El radio que las abejas recorren es de aproximadamente entre 1,5 y 4 km. Cuando las fuentes de obtención de néctar y polen están cerca el rendimiento de la colmena será mayor. Las regiones bien dotadas de flora apícola  pueden tolerar hasta 80 colmenas, y lo ideal sería colocar otro asiento a unos 1 y 2 Km. de éste. Para colocar el asiento se debe limpiar una zona de unos 20 metros aproximadamente de ancho para evitar peligro de incendio. La orientación debe ser siempre el recorrido que lleve el sol, para que sobre todo en invierno estén lo mas protegidas posibles. La colmena se debe alzar del suelo varios centímetros, primero para evitar humedades, y segundo para evitar en invierno las corrientes de agua.

Se debe tener en cuenta  siempre que se vaya a instalar un asiento o colmenar nuevo tres razones:

-Que exista una cantidad razonable de alimento en los 1,5 y 4 Km. del territorio propuesto

-Que disponga de un adecuado  terreno para que las abejas puedan volar con absoluta libertad

-Que no existan otras colmenas en el mismo área de recolección.

Si alguna de las tres no se cumple se debería buscar otro emplazamiento para el asiento.

Manejo y traslado del colmenar

Antes comenzar la inspección de una colmena se debe tener encendido el ahumador, colocada la careta y demás elementos de protección, y la citaera o espátula. El apicultor nunca debe colocarse delante de la colmena para impedir la entrada y salida de las abejas por la piquera. Se aplican una bocanadas de humo en la piquera y se procede a sacar la tapa y entretapa. Se ahuma un poco el interior y se continúa separando con la citaera los cuadros entre sí ya que se encuentran pegados con propóleo. Se extraen los cuadros que queremos observar.

Primavera: Cuando se inicia la floración y los zánganos se comienzan a ver debemos verificar la existencia de la reina en primer término, su edad y productividad, la cantidad de panales con abejas, con larvas, huevos y crías operculadas y su distribución en el cuadro.

Por lo general la reina va acompañada por su séquito, lo que facilita su ubicación, generalmente donde hay huevos recién puestos. Si no la vemos y tampoco hay huevos recién puestos es necesario retirar uno de los cuadros de la cámara de cría para reemplazarlo por otro (de otra colmena) que tenga huevos y larvas pequeñas. A los 3 días, si la colonia estaba huérfana las abejas ya habrán construido celdas reales para suplantar a la reina faltante.

Durante la revisión conviene ir eliminando las celdas reales, (o no ser que sea una colonia huérfana), si son de buena calidad podemos sacar el cuadro de esa colmena y llevarlo a alguna colmena huérfana o para reemplazar alguna reina vieja o de mala calidad.

Los cuadros envejecidos, con muchas celdas de zánganos, polen viejo o deformados se deben reemplazar por nuevos con cera estampada. Si notamos colonias débiles podemos ayudarle con cuadros de crías de otras colmenas más fuertes. En ésta época las colonias necesitan espacio para desarrollarse y así evitar la enjambrazón. El momento ideal para colocar el alza melaria es cuando siete de los diez cuadros están bien llenos de cría, miel y polen.

Verano: Se inicia la cosecha de la miel. Las abejas distribuyen el néctar para dar mayor superficie de evaporación ventilando las abejas el interior de la colmena para así evaporizar la humedad. Cuando el sello esté formado, es el momento idóneo para llevar a cabo el castro de la colmena.

Otoño: la revisación debe hacerse antes que lleguen los fríos. Se extraen los excesos de miel dejando solo los cuadros con miel operculada de la cámara de cría y un alza. Los panales vacíos se reemplazan por cuadros con miel operculada y se tiene que dejar por lo menos 3 cuadros de cada lado llenos de miel. Es la época donde se realizan las curas contra las enfermedades más comunes de la colmena, justo después del castro para que en la miel no se encuentren residuos.

Invierno: En ésta época hay que preservarlas de la humedad que es uno de sus peores enemigos. Se evita cuando se tienen todas las tapas en buenas condiciones y sin rajaduras. Se verifica que tengan una inclinación hacia delante para que escurra el agua rápidamente. En algunos colmenares se puede apreciar la presencia de tapas o tapaderas cubriendo parcial o totalmente a la colmena.  Las observaciones solo deben ser externas, solo se abrirá cuando notemos que esté falta de población o por la presencia de zánganos, porque al abrirla desciende la temperatura interior. Se aprovecha esta época para el alimento de la misma si es necesario.

El traslado de las colmenas hasta nuestro asiento es conveniente realizarlo en invierno, o en su defecto, se llevan de noche, cuando el total de la población se encuentra en su interior. Hay que asegurar bien los cuadros con listones de madera clavados o cuñas, para impedir su movimiento. La piquera se cierra con una tela metálica especial para impedir la salida de las abejas y mantener una ventilación adecuada. Una vez colocadas en su lugar definitivo se comienza a abrir las piqueras.

Si se desea desplazar una colmena dentro de los antiguos límites del área de recolección, primero hay que desplazarla unos cuatro kilómetros o más, es decir fuera del área de recolección, dejarla allí unas tres semanas y después llevarla al nuevo emplazamiento. Así se evita que las recolectoras se confundan y regresen a su antigua localización. Durante las tres semanas las antiguas recolectoras se extinguirán y serán reemplazadas por otras nuevas que desconocen el emplazamiento anterior.

En el caso de desplazar la colmena fuera de los antiguos límites del área de recolección  podrá ahorrarse el periodo intermedio y desplazar directamente la colmena al nuevo emplazamiento.